Dejó la música para ayudar a sus hijos a luchar por sus sueños, pero volvió por la puerta grande y se convirtió en la primera peruana en ganar dos premios Grammy.
Hablar de Mimy Succar es hablar de fortaleza y de una historia construida con esfuerzo desde los cimientos. Detrás de esa voz que hoy llena escenarios con sabor latino y orgullo familiar, hay una mujer que no dejó que los sacrificios la detuvieran. Mimy no llegó a este punto por casualidad, su camino estuvo marcado por decisiones difíciles, trabajo constante y una fe inquebrantable en el poder de la música.
Hoy, cuando su nombre vibra junto al de su hijo, Tony Succar, y su arte traspasa fronteras, Mimy da el regalo más grande a sus seguidores: entrega un testimonio de fe, de amor por la familia y esa certeza profunda de que nunca es tarde para florecer. En esta entrevista recordaremos el gran camino que transitó para llegar a ser la primera artista peruana en conquistar no solo uno, sino dos premios Grammy.
La noche del 2 de febrero del 2025 quedará marcada para siempre en su corazón, pues fue durante la 67 edición de los premios de la Academia de la Grabación, donde la bandera peruana se alzó en el punto más alto cuando Mimy Succar y sus hijos, Tony y Kenyi, conquistaron el premio más importante de la industria de la música en la categoría Mejor Álbum Tropical Latino.
SACRIFICIO Y LUCHA
“Fue un momento emocionante, ya el estar nominados era un sueño porque en esta categoría del Grammy americano competimos con Marc Anthony, Juan Luis Guerra, Sheila E. y Kiki Valera. Cuando escuché el nombre de Tony salté de alegría, todos lo hicimos porque fuimos con mis hijos, mis nueras y mi esposo. Fue una alegría tremenda, me siento bendecida por la oportunidad que me dio la vida”, expresa Mimy al recordar aquella noche mágica.
“Este año mi papá cumplió 100 años, el Grammy fue un regalo para él ya que siempre nos ayudó. Este premio es para el Perú y para mi papá”, añade una emocionada Mimy, quien también recuerda que no solo alzó el Grammy a Mejor Álbum Tropical Latino, sino que también se consagró con el gramófono a Mejor Interpretación de Música Global por su participación en “Bemba Colorá”, que compartió con Sheila E. y Gloria Estefan.

Si bien obtener un Grammy ya es una gran hazaña, conquistar dos o más en la misma gala es algo que solo pueden presumir estrellas como Beyoncé, Quincy Jones, Stevie Wonder, Kendrick Lamar, por solo citar algunos. Ahora, la peruana Mimy Succar se ha sumado a esta selecta lista de estrellas mundiales. “Dios tenía un propósito para nosotros, él quería que sea este año para celebrar por partida doble y que seamos los primeros peruanos en traer el Grammy americano al Perú. ¡Qué gran honor!”, reconoce la cantante peruana.
UNA HISTORIA DE RECONCILIACIÓN Y ÉXITO
Si bien Mimy y Tony Succar han formado el equipo más exitoso de la música peruana, no todo ha sido “color de rosa” entre ellos, pues por varios años vivieron distanciados tras una fuerte discusión que puso en jaque a su familia.
“Nosotros habíamos discutido, no nos hablábamos y pasamos distanciandos la Navidad, Año Nuevo, Día de la Madre y más fechas importantes. Yo tengo un carácter fuerte y Tony también, entonces discutimos y nos alejamos hasta el 2021”, recuerda Mimy sobre aquellos años difíciles, donde el distanciamiento se intensificó por la pandemia del COVID-19.
No fue hasta el 2021 cuando sus caminos volvieron a cruzarse y hubo un ‘Cupido’ que ayudó a la reconciliación, él fue Cristian Rivero, quien en aquel entonces era conductor del programa “La Voz Senior”, donde Tony Succar era coach. Durante una etapa del programa, los entrenadores recibían sorpresas de sus familiares y Tony no tenía a nadie presente para rendirle homenaje, fue entonces que Rivero insistió con mucha determinación hasta lograr que Mimy acepte dejar todo en Estados Unidos para venir al Perú y sorprender a su hijo.
“Yo estaba cuidando a mis nietos y Cristian me llamaba diciéndome que no había nadie para darle la sorpresa a Tony. Al final acepté, pero puse mis condiciones, elegí cantar ‘Químbara’ (tema de Celia Cruz) porque quería que el Perú también me conozca y que, a mitad de la presentación, Tony suba al escenario a tocar los timbales y me acompañe. Cristian me dijo: “así será” y fui… Luego de eso nos pedimos perdón y empezó todo. Ahora somos una dupla inseparable”, cuenta con emoción Mimy.

Aquella noche, Tony prometió producir un disco a su madre, el cual llegó en 2023 bajo el título “Mimy & Tony”, que no solo afianzó su vínculo, sino que fue el puntapié para un nuevo proyecto llamado “Alma, Corazón y Salsa (Live at Gran Teatro Nacional)”, que terminó obteniendo el Grammy 2025. Un premio al esfuerzo y a la dedicación de los artistas. La música une y la familia Succar lo sabe muy bien.
LA FAMILIA ES LO MÁS IMPORTANTE
Fiel a su estilo latino y sangre peruana, Mimy Succar resalta la importancia de la familia y, así como ella sacrificó gran parte de su vida trabajando para que sus hijos luchen por sus sueños, ellos también han sabido retribuirle con amor y gratitud.
“Cuando tienes el apoyo de la familia todo sale mejor, por ellos lo vas a dar todo. Siempre hemos apoyado la carrera de Tony, él ya era exitoso y ganó dos Latin Grammy. Hace un par de años, empezó a hacerme mi álbum y eso me hizo feliz, porque vienen varios artistas a pedirle que él produzca sus álbumes. En este caso, él me dice: ‘Mamá, como eres tú, le voy a dar más del 100%‘. El pobre no dormía, no comía y se gastó todo su dinero, pero ahora celebramos el éxito”, señala Mimy.
¿Cómo pasará el Día de la Madre? Mimy Succar hará lo que más le gusta: cantar. El 9 de mayo la artista peruana se presentó junto a su hijo Tony en el James L. Knight Center de Miami, Estados Unidos, escenario por el que han paseado su talento diversas estrellas de la música como Bob Dylan, David Bisbal, Green Day, Gipsy Kings, Paloma San Basilio, entre otros.
“El 9 de mayo estuvimos en concierto, tuvimos un contrato en Miami, un show importante. Yo mientras cante soy feliz y si en mi cumpleaños tengo show, seré la más feliz. Así que lo vamos a pasar allá, con la familia y disfrutando de lo que más amamos”, sentencia Mimy, quien durante este mes recorrerá diversos escenarios de Estados Unidos.
Más allá de la admiración y los premios, el impacto de la historia de Mimy Succar es profundo. Se ha convertido en un símbolo de esperanza para mujeres que alguna vez sintieron que sus oportunidades en la vida ya habían pasado. Su historia inspira a redescubrir pasiones dormidas y a creer que siempre hay espacio para soñar en grande, sin importar la etapa de la vida en la que uno se encuentre.
