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Con paisajes como Huacachina y la emoción de la Teletón Perú en su memoria, Natalia Natalia prepara su primer show en Lima, donde presentará “A mala hora”.

La música siempre llega en el momento preciso. Para Natalia Natalia, su primer álbum como solista, “A mala hora”, nació en medio de despedidas: la separación de Ventino, una ruptura amorosa y el vértigo de empezar de nuevo su carrera. Pero de ese dolor brotó un renacer artístico, un corazón que aprendió a cantar entre cicatrices y a transformar las lágrimas en melodías.

En esta entrevista, la artista colombiana abre su corazón y nos cuenta detalles de lo que fue su exploración musical para esta sincera producción. Además, revela la verdad tras el sorpresivo final de Ventino, su experiencia en Perú y su próximo concierto en el país.

Una experiencia inolvidable en Perú

Su visita a Perú fue, en sus propias palabras, un regalo inesperado. “Estuve en Ica, en Huacachina, luego en Paracas y en las Islas Ballestas. Fue espectacular, no podía creer que eso fuera en Perú. El atardecer parecía irreal”, nos contó con brillo en los ojos. Ese descubrimiento de nuevos paisajes acompañó su descubrimiento interior: la certeza de que los viajes también ocurren dentro de uno mismo.

Durante su paso por el país, Natalia Natalia fue parte de la Teletón, una experiencia que describe como un abrazo colectivo. “Qué lindo poder aportar un granito de arena con mi música y apoyar a esta causa, después de que Perú me ha dado tanto. Me siento muy agradecida y muy afortunada”, aseguró.

Sobre su álbum

“A mala hora” es un diario sonoro, un mapa de sentimientos que va del naufragio a la calma. “Es la cronología de un corazón roto. Al principio estoy muy mal, pero luego empiezo a entender que todo pasa. La última canción, ‘Ya no siento frío’, simboliza ese respiro, esa claridad que llega después de la tormenta”, explicó.

Para Natalia Natalia, «A mala hora» es una propuesta persona donde expone su corazón y revela a qué suena «mi corazón roto».

«Literalmente expongo mi corazón, les cuento a qué suena mi corazón roto, pero también es un proceso en donde al principio claramente estoy muy mal, pero voy descubriendo estos sentimientos y entendiéndolos hasta entender que ya todo pasa. La última canción del álbum que es «Ya no siento frío», con Juliana, es literalmente todo pasa, entonces ‘A mala hora’ se transforma en ‘Ámala ahora’ porque al final todos esos malos ratos, todos esos momentos que no son tan chéveres, también te transforman y aprendes a verlos de otra manera después de que salen», reflexionó.

El fin de Ventino

Detrás de este nuevo capítulo hay un duelo silencioso: dejar atrás a Ventino después de nueve años. “Fue como un divorcio, un cambio muy abrupto. Pero también un proceso necesario para reencontrarme conmigo misma. Hoy siento que la música que hago es completamente mía, desde la primera hasta la última nota. Cuando se acaba Ventino empieza un proceso raro como de decir: ‘a ver, ahora, ¿Quién voy a ser?’”, confesó.

«Los nueve años con Ventino fueron espectaculares, empezamos muy niñas y fue una gran escuela… Fue un cambio muy abrupto, pero también veníamos de un momento no tan chévere, no entre nosotras, sino como llevando muchas cargas de que el proyecto ya no estaba respondiendo igual y eso también nos desgastó un montón. Al final fue como que estamos cansadas y como todo tiene sus pros y contras. Fue una decisión conjunta para que cada una pueda emprender su carrera en solitario», agregó la colombiana al confesar detalles sobre el fin del famoso grupo.

En ese proceso de búsqueda, eligió llamarse a sí misma con doble nombre: Natalia Natalia. Una reafirmación, no una reinvención. “No quería inventarme una personalidad distinta, porque siempre he sido yo. Natalia Natalia surge de querer reafirmar lo que ya existía, de mostrarme en mi forma más genuina, al 100%, aseguró.

Su voz se suma a la ola de artistas colombianos que hoy le cantan al mundo desde la raíz de su tierra. “Durante muchos años Colombia fue reconocida por cosas negativas, pero ahora somos arte, somos música. Para mí es un honor ser parte de ese cambio y aportar lo que más amo hacer, dijo con orgullo.

Entre sueños y certezas, Natalia tiene claro dónde encuentra su felicidad: sobre el escenario. “Mi momento más pleno es cantar y escuchar a la gente cantar conmigo. Ese es mi sueño más grande, llenar escenarios y vivir ese instante una y otra vez”, confesó.

Natalia Natalia vuelve a Perú para un concierto

El próximo 27 de noviembre, ese sueño la traerá de vuelta a Lima, donde ofrecerá un concierto en el Aforo Barranco. Allí presentará “A mala hora”, compartirá sorpresas y también revivirá algunas canciones de Ventino, en una noche que promete ser un puente entre pasado y presente. “Va a ser un show muy especial. Perú siempre me ha apoyado muchísimo, me hacen sentir como en casa”, adelantó. Las entradas están a la venta a través de Passline.

Y así, entre atardeceres en Huacachina y melodías escritas en medio del desvelo, Natalia Natalia reafirma su viaje. Un viaje que no solo la lleva a nuevos escenarios, sino también hacia adentro, a esa voz que nunca la abandonó. En Perú encontró paisajes que la conmovieron, un público que la abraza y la certeza de que incluso las despedidas esconden la semilla de un nuevo amanecer.

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