En una reveladora entrevista, Jaze presenta su disco más personal y explora una nueva etapa musical. Además, revela cómo fue su encuentro con Bad Bunny durante su residencia en Puerto Rico.
Jaze está viviendo uno de los momentos más importantes de su carrera. Tras meses de preparación y un proceso creativo que lo llevó hasta Argentina, el artista presentará en Lima su nuevo álbum, “Quizá no es para tanto”, con un esperado concierto el 26 de septiembre en el escenario de Costa 21. Además, un día después, el 27, se presentará en Arequipa, marcando su regreso a esta ciudad después de dos años.
Reconocido por su versatilidad y talento para fusionar géneros, Jaze ha logrado construir un proyecto musical sólido que lo ha llevado a convertirse en uno de los artistas peruanos más influyentes de la nueva generación. Su propuesta combina rap, pop alternativo y sonidos frescos que conectan con un público diverso, consolidando una identidad artística única en la escena latinoamericana.
Durante los últimos años, su carrera ha dado un salto internacional gracias a colaboraciones con artistas de renombre y a su creciente presencia en plataformas digitales. Este nuevo álbum marca el inicio de una etapa más introspectiva y madura, en la que Jaze busca compartir no solo su música, sino también sus experiencias y aprendizajes personales.
En conversación con INÉDITOS.PE, Jaze compartió sus sensaciones sobre este proyecto y la evolución de su música:
“Este disco ha sido un proceso largo, lleno de aprendizajes. Me mudé a Argentina para trabajar de lleno en él, viviendo el estudio día a día. Ahora, verlo materializado y poder cantarlo en vivo con el público es algo muy especial. Siento que estas canciones ya no me pertenecen solo a mí, sino que se vuelven parte de todos”, expresó emocionado.
El álbum ha tenido una gran acogida, con temas destacados como “Pensé en Ti”, en colaboración con Caloncho, que fue incluido en el Top 50 de canciones del año en Spotify. Sobre este reconocimiento, Jaze confesó:
“Fue una locura ver mi canción en esa lista. Es un tema que escribí hace varios años y que tardó en salir. Terminar lanzándolo junto a Caloncho y recibir ese cariño es algo que me llena de gratitud”, dijo.

Un álbum introspectivo y personal
El título “Quizá no es para tanto” tiene un significado especial para el artista, quien lo describe como un mensaje personal frente a la ansiedad y los retos de la vida.
“El nombre es un recordatorio de que, incluso en los peores momentos o en los mejores, lo esencial está siempre. Para mí, eso esencial es estar en paz con mi familia y con las personas que quiero. Este disco marcó una etapa de mi juventud, de muchos aprendizajes, y me siento muy orgulloso de lo que logramos”, contó.
A diferencia de sus trabajos anteriores, este álbum se construyó de manera orgánica, siguiendo la intuición y emociones que Jaze iba experimentando durante el proceso creativo. “Es mi disco más introspectivo, el más Juanca de todos”, dijo, haciendo referencia a su nombre real, Juan Carlos Iwasaki.

De las batallas de freestyle a la música
Muchos conocieron a Jaze a través de las competencias de freestyle, donde destacó como uno de los mejores de su generación y logró ser bicampeón de FMS Perú y campeón mundial de la God Level Festo 2019. Sin embargo, la música siempre fue su verdadera pasión.
“El freestyle me dio mucho, esa adrenalina y emoción única de estar en una tarima improvisando. Pero la música es mi vida, lo ha sido antes, durante y después de las batallas. No descarto volver algún día a improvisar, pero ahora estoy enfocado totalmente en mi proyecto musical”, afirmó.
Este bagaje le ha permitido combinar en sus canciones la sensibilidad de un cantautor con la frescura y energía propia de sus raíces en el rap.
Experiencias internacionales y encuentro con Bad Bunny
En los últimos meses, Jaze tuvo la oportunidad de trabajar con Cultura Profética en Puerto Rico, un sueño cumplido para él, ya que admira a la agrupación desde hace varios años. Su estadía en la isla fue intensa y llena de momentos memorables, combinando largas sesiones de estudio con sus pasiones personales.
“Ir a Puerto Rico fue increíble. Por las mañanas surfeábamos y por las tardes estábamos en el estudio. Conocí a Willy y a toda la banda de Cultura, gente increíble. Conectamos de inmediato, tanto a nivel personal como musical. Ellos confiaron en mí para aportar ideas y trabajar en canciones para su próximo proyecto, lo cual fue un honor enorme”, relató.
Uno de los momentos más sorprendentes del viaje fue su inesperado encuentro con Bad Bunny, quien se encontraba en la isla ofreciendo una serie de conciertos como parte de su residencia.
“Sabía que posiblemente iríamos a su show, pero no que lo conocería en persona. Cuando llegamos, me di cuenta de que estábamos en la residencia donde él iba a aparecer en medio del concierto. De pronto, todos voltearon y ahí estaba Bad Bunny. Fue surreal, porque no solo lo vi en vivo, sino que también tuvimos la oportunidad de conversar un poco gracias a Willy y a la gente de Cultura (Profética). Ver su espectáculo desde ese lugar (sobre el escenario) fue algo impresionante, un recuerdo que me voy a llevar para siempre”, recordó emocionado.

Este viaje no solo le permitió acercarse a algunos de sus ídolos, sino también reafirmar su visión como artista. “Más allá de la emoción del momento, fue inspirador ver el nivel de profesionalismo y creatividad que hay detrás de un show como ese. Te hace soñar y te motiva a seguir creciendo”, agregó.
Conciertos en Lima y Arequipa
El próximo 26 de septiembre, Jaze ofrecerá un show especial en Costa 21, un escenario que representa un salto importante en la magnitud de sus presentaciones. Al día siguiente, el 27 de septiembre, se presentará en Arequipa, ciudad a la que regresa después de dos años.
“El año pasado agotamos entradas muy rápido, fue una locura. Ahora hemos preparado algo más grande y estoy muy emocionado de compartirlo con el público. Todavía quedan algunas entradas y estoy agradecido con toda la gente que ya aseguró su lugar”, comentó.
Con este concierto, Jaze continúa consolidando su carrera y reafirma que su transición de las batallas a la música no solo ha sido exitosa, sino profundamente auténtica.
