El artista peruano reflexiona sobre su evolución musical, el peso de su apellido y los desafíos que vienen para él este 2026.
Donnie Yaipén atraviesa una etapa de madurez artística marcada por la reinvención, la fe y el contacto directo con su público. Tras un año intenso de giras, viajes al extranjero y momentos que han dejado huella en su vida personal, el cantante peruano reafirma su conexión con la cumbia desde un lugar más humano y reflexivo.
En esta entrevista, el músico repasa el balance de su 2025, el impacto de las redes sociales en la música actual, su emotivo encuentro con el papa León XIV en el Vaticano y los desafíos que ha enfrentado al construir su camino como solista. Con la mirada puesta en nuevos proyectos para el 2026, el artista habla de identidad, responsabilidad y la pasión que lo mantiene vigente en una industria en constante cambio.
Estrenaste tu nueva canción “Las Mujeres”, ¿Cómo nace este tema y qué significa?
La canción es un mensaje no solamente para las mujeres, sino para el público en general porque trata de que los hombres no podemos vivir sin ellas. Las mujeres siempre van a ser parte de nuestra vida y la canción es un homenaje bailable para que la gente disfrute a todo volumen.
¿Cuál fue el mayor reto al producir esta canción?
El videoclip se grabó en el Museo Tumbas Reales de Sipán en Lambayeque, tiene escenas en el muelle de Pimentel. Hay una parte en la que regalo rosas con una cámara escondida y les decía a las mujeres lo importante que son para este mundo, fue algo orgánico y algunas personas pensaban que estaba vendiendo las rosas (se ríe). Eso fue lo más complicado.
¿Cómo ha sido el 2025 para ti? ¿En qué etapa te encuentras?
Ha sido un año muy productivo. Hubo etapas importantes, pude conocer al papa León XIV, recorrí el Perú con mi orquesta y también salí al extranjero, fui a Europa y eso fue un gran avance. El sueño de un artista es grande y ahora me escuchan hasta en Rusia con “La cumbia del papa”, gracias a las redes sociales.
¿Qué tan importante han sido las redes sociales para el impulso de tu carrera?
Muy importantes, pero, así como una canción se puede hacer viral rápidamente, también su presencia es fugaz, la canción dura menos y el artista debe ir innovando. Antes grababas una canción y duraba todo el año, te ibas de gira, recorrías ciudades con ese tema, pero ahora dura menos.
¿Qué opinas del uso de la Inteligencia Artificial en la producción musical?
Una vez me compartieron un video de YouTube de una composición mía en otro ritmo, hecho con IA, obviamente mi equipo se encargó (se ríe). Yo soy un compositor, desde muy pequeño hago mis canciones y no creo que sea lo mismo hacerlo con IA que escribir uno mismo su letra, hacerla con su corazoncito y darle su toque humano.
Sobre su encuentro con el papa León XIV
¿Cómo viviste el encuentro con el papa y qué significado tuvo para ti?
¡Fue muy emocionante! Fue algo importante para mi carrera artística, marcó una etapa en mi vida el tener esa bendición. Había preparado mi discurso para conversar con él, pero me quedé sin palabras. Solo le agradecí y le pedí su bendición, fue hermoso.
¿Le diste un obsequio?
Sí, le regalé un manto tejido a mano, un manto artesanal hecho en Monsefú, algo típico de allá. Fue tejido con hilos especiales y con su nombre, Robert Prevost, bordado. Fue con mucho cariño.
¿Te dijo algo?
Me agradeció. Él sabe mucho de la cultura peruana, de Chiclayo, ya que ha vivido ahí por varios años. Es un peruano más.
¿Qué tanto influyó este encuentro para tu desarrollo musical?
Mucho, a nivel personal y profesional. Tras el encuentro con el papa León XIV y el lanzamiento de “La cumbia del papa”, muchas señoras se me acercaron a pedirme que haga una canción de un santo, de una virgen y no es que me dedique a ese rubro, pero el público lo pide.
Inicios musicales y retos 2026
Estudiaste Arquitectura, pero no terminaste la carrera y luego te enfocaste en la música, ¿Cómo fue esta etapa de tu vida?
Tuve la oportunidad de ingresar a la universidad, de estudiar una carrera que me gustaba, pero pasaron muchas cosas, tuve a mi primera hija a los 20 años y había que trabajar. La vida me llevó por este rumbo y soy feliz de hacer lo que me apasiona. Llevé una carrera de educación musical, en pandemia puse mi academia virtual y disfruté el proceso.
Fuiste parte de los Hermanos Yaipén por 20 años, ¿Cómo fue separarte del grupo y emprender carrera como solista?
Fue complicado, viví muchas cosas con los Hermanos Yaipén, yo entré al segundo año que se creó la orquesta. He vivido la etapa de empujar el barco, de trabajar sin recibir pago, ni pasaje, porque mi papá me llevaba a la casa (se ríe). Fue triste separarme, pero emocionante por hacer algo propio y poner en práctica todo lo que había aprendido.
Donnie, tienes un apellido importante para la música peruana, ¿Cómo es vivir con esa responsabilidad?
Yaipén es sinónimo de cumbia. Es una responsabilidad muy grande, el público espera algo grande de los Yaipén y esa exigencia me ha hecho crecer junto a todos los músicos que me acompañan.
¿Sientes presión?
En realidad, hay mucha gente que antes no me conocía, eso fue un punto a favor porque fue como empezar de cero. En 2015, cuando empecé a cantar, no era que me reconocían por algún tema o algo, fue como iniciar casi de la nada y tenía que ganarme al público. Fue algo interesante y un reto mayor, soy un orgulloso Yaipén.
¿Qué retos se vienen para este 2026?
Primero voy a cerrar el 2025 en Scencia de La Molina con un concierto especial junto a Bembé y Septeto Acarey. Las entradas están a la venta en Teleticket. Para el 2026 hay proyectos importantes, algunos feats con artistas nacionales y muchos conciertos.
